Vínculo natural

Las condiciones climatológicas del territorio delimitado, están definidas por lluvias persistentes y suaves (orbayu), alta nubosidad, escasa radiación solar y moderadas fluctuaciones térmicas con suaves temperaturas. En cuanto a la composición del suelo, se trata de una zona de naturaleza ligeramente ácida (pH 6.9-6.5), y con elevado contenido en materia orgánica, lo que permite una diferenciación en los pastos, presentando las praderas gran diversidad de composición botánica, en especies de interés agronómico. Estas características climáticas y edafológicas, se manifiestan en el producto a través de la incidencia en la alimentación de los animales, base de la producción láctea. Por estas peculiaridades, la producción lechera de la zona es muy abundante, además de presentar una gran calidad y composición determinadas, especialmente en lo que se refiere a ácidos grasos y ácidos orgánicos, los cuales se traducen en características organolépticas específicas en el producto final. Las condiciones climatológicas de la zona, influyen también en el desarrollo del propio proceso de elaboración del queso, haciendo que las etapas de tiempo más prolongado; coagulación, desuerado y maduración; se hayan adaptado a estas características climatológicas específicas de la zona (alta humedad y temperaturas suaves), lo que contribuye a su especial textura. En cuanto a la orografía de la zona, se presentan fuertes pendientes localizadas dentro de la corta distancia existente entre el litoral y la divisoria de aguas, accidentes orográficos que puede que den lugar a dos espacios bien definidos. Estas características han propiciado la orientación hacia la producción ganadera, como aprovechamiento de los excelentes recursos naturales de los terrenos más pendientes y por tanto menos adecuados para la actividad agrícola, y de amplias vegas en los valles surcados por los ríos Nalón, Narcea y sus afluentes. La configuración montañosa propició que históricamente, las comunicaciones fueran dificultosas, por lo que se propició el autoabastecimiento, propiciando acidificaciones espontáneas en los excedentes de la leche, que evolucionarían al queso de coagulación ácida que hoy conocemos como Afuega’l Pitu.